✉️Querida Dr. Donna:
Mi hija está en kínder y tiene una “amiga” en su clase que se burla de ella y de otros, siempre exige su atención y la amenaza con terminar la amistad si no juega con ella. Mi hija es un poco tímida y callada… Creo que le gusta jugar con esa amiga, pero veo cómo le afecta y no sé bien qué hacer. No puedo controlar lo que hace la otra niña, entonces ¿cómo ayudo?
— Amistad con una acosadora 📮
Primero quiero validar lo que sientes como madre en esta situación. Puede ser enormemente difícil ver a nuestros hijos atravesar situaciones sociales complicadas y no poder estar ahí en el momento para “arreglarlo”, sobre todo a una edad tan temprana.
Pero, aunque tienes razón en que no puedes controlar la conducta de la otra niña, sí puedes darle a tu hija apoyo y estrategias para lidiar con todas las emociones grandes que pueden despertar las distintas relaciones con sus pares.
Tómate un momento para ti primero

Asegúrate de sentirte con los pies en la tierra y lista para hablar con tu hija sobre lo que siente y sobre lo que vive. Los niños son detectives emocionales y aprenden de las respuestas y de las acciones de los adultos de confianza de su mundo. Eso significa que tus emociones y cómo las expresas importan.
Reflexiona primero sobre lo que esta situación te hace sentir a ti y practica estrategias que te ayuden a sentirte en calma. Si notas que tu hija también está sintiendo emociones intensas, puedes aprovechar ese momento para practicar estrategias juntas: respirar hondo, apretar una almohada o salir a caminar son solo algunos ejemplos de actividades que nos ayudan a sentirnos más aterrizados y conectados con nuestro cuerpo.
Cuando te sientas lista, usa un tono de voz calmado y comprensivo. Eso le hace saber a tu hija que está segura y que tú estás ahí para acompañarla, sin importar qué sentimientos erizados esté viviendo.
Pon el foco en los sentimientos
Poder identificar nuestras emociones es el primer paso para entenderlas mejor, comunicarles a otros lo que sentimos y manejarlas. Hazle a tu hija preguntas sencillas que la ayuden a conectar lo que pasa con esa otra niña y lo que siente. Por ejemplo:
- “¿Qué notas en tu cuerpo cuando tu amiga se burla de ti y de los demás?”
- “¿Qué sientes cuando te dice que ya no va a ser tu amiga si no juegas con ella?”
Las herramientas visuales como las Our Emotions Cards pueden facilitar estas conversaciones y ayudar a los niños de kínder a construir esta habilidad, acompañándolos a conectar las expresiones de la cara y el lenguaje del cuerpo con las emociones que les corresponden. Por ejemplo:
- “¿Puedes encontrar el sentimiento que coincide con lo que sientes cuando esto pasa en la escuela?”
- “Se te llenan los ojos de lágrimas, igual que en esta imagen, y te dan ganas de salir corriendo. Eso me hace saber que estás sintiendo tristeza.”
Y lo más importante: valida lo que siente tu hija. Hazle saber que burlarse nunca está bien, pero que sí está bien sentirse así cuando alguien no nos trata con amabilidad.
Practiquen comunicar los sentimientos a otros
Cuando tu hija logre identificar qué le hace sentir esta situación con su amiga, el siguiente paso es animarla a compartir lo que siente con ella cuando vuelva a pasar en la escuela. Teniendo en cuenta que tu hija suele sentirse tímida y callada, ¡practicar contigo y con la familia lo que siente puede hacer una diferencia enorme en su confianza!
Empiecen una rutina de contarse cada mañana qué están sintiendo. Eso no solo construye la habilidad de identificar emociones: también vuelve normal compartir lo que uno siente. Para esta situación en concreto, prueben representar cómo sería contarle a una amiga lo que se siente, con este comienzo de frase:
Me siento ___________ cuando tú ____________.
- “Me siento triste cuando te burlas de mí.”
- “Me siento enojada cuando no me dejas jugar con mis otros amigos.

Leer cuentos que traten temas como el acoso, las burlas y la exclusión es otra gran manera de ayudar a tu hija a sentirse vista y validada en lo que vive, y además le da lenguaje y soluciones de la vida real que los personajes modelan paso a paso. Cuando escribí Theo’s Deliciously Different Dumplings, me centré en los sentimientos que aparecen cuando a un niño lo acosan o lo excluyen, en soluciones cercanas que ayudan a los niños a mandar sobre esos sentimientos, e incluí apoyo y consejos para familias y personas cuidadoras como tú, que no saben bien por dónde empezar a la hora de abordar estos temas con los niños.
Hablen de los límites y del apoyo de la maestra
Cuando los niños pequeños construyen amistades y relaciones con sus pares, es apropiado para su desarrollo que busquen y empujen los límites de esas relaciones. Cuando esos límites se ignoran y se cruzan de forma repetida e intencional sin consecuencias sociales, eso puede convertirse en acoso. Por eso es importante ayudar a los niños a entender cuáles son sus límites y darles estrategias y apoyo para sostenerlos, por su propia seguridad.
Pregúntale a tu hija cómo suele responder cuando esta situación aparece con su amiga en la escuela. También es importante hablar con su maestra y saber cómo interviene o media cuando pasa. Hazle saber a tu hija que irse, decidir no jugar más y buscar a una maestra para pedir ayuda son siempre opciones cuando nos sentimos atrapados.
Igual que con comunicar las emociones, ayuda practicar juntas a poner límites en casa. Pregúntale con qué se siente más cómoda y practiquen esas palabras en voz alta. Por ejemplo:
- “¡Para! Eso no me gusta.”
- “Voy a hablar con la maestra para pedir ayuda.”
- “Si sigues burlándote de mí, me voy a ir.”
Conclusión
Este tipo de situaciones sociales nunca son fáciles de atravesar, y no hay una única respuesta ni solución “perfecta”. Pero practicar estas estrategias con tu hija le va a dar más control y más capacidad de acción en una situación que fácilmente puede hacer sentir a cualquiera sin poder. Estas estrategias pueden ayudarla a mandar sobre lo que siente.
Con mis mejores deseos,
Dr. Donna Housman




