Te damos otra vez la bienvenida a “begin to ECSEL School Stories”, la serie del blog donde abordamos los desafíos comunes que enfrentan los educadores de primera infancia en su camino para apoyar el desarrollo emocional, cognitivo y social de los niños.
A lo largo de esta serie hemos explorado maneras de acompañar a los niños en sus sentimientos grandes, como el enojo y la decepción; hemos dado estrategias para sostener el desarrollo de habilidades importantes como la empatía, ponerse en el lugar del otro y resolver problemas; y hemos movido el foco hacia fortalecer tus propias habilidades de inteligencia emocional como educador y profesional de la educación de primera infancia.
En esta última entrega mantenemos el foco en ustedes, los educadores, y en las relaciones importantes que cultivan con sus colegas y sus co-docentes. Sigue leyendo para conocer el papel que juega tu propia emocionalidad en cultivar una buena relación de co-enseñanza, qué tipo de desafíos pueden surgir entre co-docentes y qué estrategias ayudan, tanto en pleno momento como a largo plazo y centradas en la comunidad.
Lo que vas a encontrar
- Navegar los equipos de co-enseñanza
- El papel importante de tu propia emocionalidad
- Un desafío de co-enseñanza
- Estrategias para equipos de co-enseñanza
- Estrategias a largo plazo centradas en la comunidad
- Conclusión
Navegar los equipos de co-enseñanza
Como cualquier relación, la co-enseñanza necesita comunicación, cuidado y comprensión para funcionar bien, para ti y para los niños de tu clase. Pero no siempre es fácil. Cada maestro tiene sus propios niveles de experiencia, de estudios y de formación, que moldearon sus prácticas de enseñanza y su manera de relacionarse con los niños. Y además todos tenemos personalidades, estilos de comunicación y experiencias de vida distintas, que moldearon quiénes somos.
Por eso los co-docentes pueden aprender mucho unos de otros, pero también pueden chocar por varias razones: que cueste colaborar y compartir responsabilidades cuando uno está acostumbrado a hacer las cosas a su manera en su propio salón; maestros nuevos que se sienten poco valorados por los más “experimentados”; maestros veteranos a quienes les cuesta adaptarse a circunstancias nuevas; barreras de idioma o diferencias de edad que abren grietas en la comunicación y el entendimiento; o estilos distintos de manejo del salón.
Aunque no podamos elegir a nuestros co-docentes, sí podemos usar estrategias para entendernos mejor a nosotros mismos y para saber cómo respondemos en las situaciones difíciles, lo que nos ayuda a comunicarnos dentro de los equipos de co-enseñanza de manera significativa y a crear relaciones profesionales positivas.
El papel importante de tu propia emocionalidad
En la entrega más reciente de esta serie del blog subrayamos lo importante que es tu propia emocionalidad, y cómo construir tus habilidades de inteligencia emocional te ayuda a ser el mejor modelo, la mejor guía y el mejor maestro para los niños.
Cuando se trata de tus relaciones profesionales, tu propia emocionalidad juega un papel igual de importante. No podemos controlar lo que sienten, hacen y responden los demás, pero sí podemos darnos cuenta de nuestras propias emociones, de cómo comunicamos lo que sentimos y lo que necesitamos, y de cuáles son nuestros detonantes emocionales, nuestras fortalezas y nuestras áreas de mejora.
Cuando logras reflexionar sobre esas áreas de tu emocionalidad y te vuelves más consciente, puedes aplicar esas mismas estrategias reflexivas con tus co-docentes para empezar a construir confianza y a establecer una comunicación constante.
Un desafío de co-enseñanza
Nos demos cuenta o no, muchos tendemos a caer en patrones y rutinas conocidas por comodidad, conveniencia y constancia. ¡Eso no es malo! Pero cuando parte de nuestra rutina es evitar la confrontación, dejar pasar las cosas hasta que se vuelven un problema grande, empujar hacia adentro lo que sentimos o tratar de manejarlo todo solos en vez de pedir apoyo, sin duda aparecen los desafíos.
Veamos cómo se ve esto con un ejemplo de salón. (Todos los nombres se cambiaron para este blog.)
Melba, Lucas y Diane son co-docentes en el salón de preescolar Sequoia. Se acerca el final del año escolar y ha habido un aumento general de conductas difíciles entre los niños de su clase. A las 9:30 de la mañana pasa Lauren, coach de begin to ECSEL, en su visita de acompañamiento. Mientras los niños juegan en distintos rincones, Lauren nota que Lucas está en el mesón recortando figuras para una actividad, que Diane está organizando un rincón donde ya no juega nadie, y que Melba le está diciendo a un niño al otro lado del salón que deje de lanzar juguetes. Cuando el niño sigue lanzándolos mientras grita “¡No!”, ella suelta un suspiro fuerte de frustración y cruza el salón para atender el problema. Un minuto después, Diane apaga las luces y anuncia que es hora de recoger. Melba y Lucas se ven sorprendidos y luego resignados, mientras los niños se quejan y protestan y empieza una transición de recogida muy caótica. Lucas sigue recortando las figuras mientras les dice a los niños más cercanos que empiecen a recoger. Diane empieza a recoger detrás de los niños en otro rincón, y Melba levanta la voz para que la oigan desde distintas partes del salón antes de salir un momento a tomar aire. |
Como exmaestra de preescolar, sé lo fácil que es que un día en el salón se vea así, sobre todo al final del año escolar, cuando muchos maestros están agotados, desconectados y simplemente tratando de llegar al final del día. Uso este ejemplo en concreto porque es muy típico, y porque podemos reflexionar juntos sobre cómo unos ajustes sencillos en la comunicación con nuestro equipo pueden hacer que una escena así transcurra mucho mejor, y sobre qué estrategias ayudan.
Estrategias para equipos de co-enseñanza
| 🤔Desafío n.° 1: en el ejemplo de arriba vemos a todos los maestros metidos en sus propias tareas mientras los niños juegan. Hacer varias cosas a la vez en un salón es del todo comprensible (¡y muchas veces necesario!), pero también vemos que el resultado es que las conductas de los niños escalan, que los maestros gritan de un lado al otro del salón para atenderlas, y que después escalan las emociones de los propios maestros cuando tienen que desplazarse para ayudar. |
💡Estrategia: hagan un plan con el equipo sobre qué zonas del salón suelen necesitar más apoyo y repártanse, para que no recaiga en un solo maestro atender un problema desde el otro extremo del espacio. Si necesitas preparar materiales para una actividad, ¡llévalos contigo y siéntate con los niños! Eso puede despertar su curiosidad y su interés por lo que estás haciendo, y puede dar pie a conversaciones creativas o incluso orientar su juego.
| 🤔Desafío n.° 2: al seguir el ejemplo, vemos que Diane toma la iniciativa de empezar la transición de recogida, pero sus co-docentes quedan descolocados por el cambio repentino. Si los maestros no se sienten listos para recoger, los niños tampoco lo están, y vemos que eso lleva a desregulación y a caos. |
💡Estrategia: nos ha pasado a todos: el tiempo se nos va y de repente hay que pasar a la siguiente parte del día. En una situación así, hasta un aviso pequeño hace toda la diferencia. Di en voz alta un “recordatorio de 2 minutos” a toda la clase, para darle a todos (maestros incluidos) un momento para anticipar el cambio. Puede que el plan acordado fuera que Diane empezara la transición, pero usar temporizadores o una herramienta de transición puede hacer que esa parte del plan salga mucho más fluida para todos.
| 🤔Desafío n.° 3: al final de este ejemplo vemos que Lucas siguió con su tarea mientras les pedía a los niños de al lado que recogieran, que Diane tomó la recogida en sus propias manos y que Melba se sintió desregulada y salió del salón. |
💡Estrategia: la comunicación es importantísima, y puede cambiar de muchas maneras cómo se desarrolla esta escena.
Lucas sí les comunicó las expectativas a los niños, pero seguir con su propia tarea puede mandarles un mensaje confuso en el momento. Recuerda: los niños captan tus acciones y tus reacciones; ¡tú eres su modelo y su guía! Parar a recoger junto a ellos mientras narras lo que haces los mantiene en la tarea y les muestra que ahora recoger es trabajo de todos, maestros incluidos.
Del mismo modo, Diane puede modelar cómo se recoge un rincón mientras invita a los niños a hacer lo mismo. A veces parece mucho más fácil hacer las cosas uno mismo, pero lo que los niños aprenden de eso es que pueden dejar un rincón desordenado y que se va a recoger igual, ayuden o no. ¡Dales capacidad de decidir asignándoles tareas divertidas dentro de la recogida!
Con Melba, recurrir a una estrategia como tomar espacio cuando te sientes desbordado o desregulado es importante y muestra conciencia de uno mismo, pero salir del salón sin avisarle a nadie puede sumar estrés al ambiente y generar resentimiento. Hablar con tus co-docentes sobre qué te ayuda a sentirte mejor es un gran ejercicio de equipo y además abre la puerta a la comunicación cuando aparece un desafío.
No todos los equipos de co-enseñanza son de tres maestros, y el apoyo que recibe cada salón depende de muchos factores. Pero tengas un co-docente, dos, o seas maestro principal con personal de apoyo rotativo, puedes aplicar estas mismas estrategias para mejorar la comunicación con quien sea parte de tu equipo de apoyo.
Estrategias a largo plazo centradas en la comunidad

Hacer tiempo para que los maestros se sienten con su equipo y reflexionen juntos ayuda a que todos se sientan en la misma página y a construir confianza entre colegas. Meter esto en la rutina escolar para todos los equipos docentes es, se puede argumentar, tan importante como dar tiempo de planeación del currículo.
Los líderes escolares y los administrativos pueden usar las siguientes preguntas para guiar a los maestros a reflexionar juntos sobre los desafíos que atraviesan en el salón y sobre cómo responden. Estas preguntas también se pueden usar en las sesiones de Práctica Reflexiva entre maestros y administrativos, para dar luz sobre desafíos que se repiten, áreas de fortaleza y de crecimiento, y qué apoyo hace falta para alcanzar metas profesionales y personales de largo plazo.
Tu emocionalidad
- ¿Qué te hace sentir emociones intensas (enojo, frustración, decepción, desborde, ansiedad, tristeza) en el salón?
- ¿Cómo sueles expresar o comunicarles esas emociones intensas a los demás?
- ¿Qué estrategias te ayudan a manejar tus propias emociones intensas en el momento? (tomar espacio, hablar de lo que pasó, respirar hondo, moverte, escribir las cosas)
- ¿Qué pueden hacer tus co-docentes para ayudarte en un momento difícil? (relevarte, preguntarte cómo estás después, darte espacio)
Manejo del salón
- ¿Qué estrategias te ayudan a sentirte organizado y listo para la jornada? (hacer listas, armar horarios, hablar con mi equipo en la mañana o la noche anterior, planear la semana o el mes)
- ¿Cómo respondes ante las conductas difíciles de los niños?
- ¿Todo el equipo está en la misma página a la hora de manejar una conducta difícil? ¿Cuál es su plan para cuando eso pasa en el salón?
- ¿Cómo puede aportar cada integrante del equipo para que los maestros se sientan apoyados y los niños estén seguros?
Conclusión
Si esta historia de ECSEL te resonó, o si estás viviendo algo parecido en tu salón, ¡queremos saber de ti! ¿Cómo respondes cuando aparecen desafíos con tu equipo de co-enseñanza? ¿Qué estrategias te funcionan bien a la hora de comunicar lo que sientes y encontrar soluciones? ¡Cuéntanos en los comentarios!
¡Acceso rápido a toda la serie!
- Parte 1: Manejar la decepción
- Parte 2: Redirigir frente a entender las conductas poco amables
- Parte 3: Convertir la exclusión en empatía
- Parte 4: Comunicarles bien a los niños lo que sentimos nosotros
- Parte 5: navegar la dinámica de los equipos de co-enseñanza



