Hablamos seguido de cómo los niños se desarrollan dentro del contexto de las relaciones y de cómo florecen cuando los rodean personas cuidadoras y educadores que responden y son empáticos. Sin embargo, todos sabemos que una cosa es saberlo y otra muy distinta es hacerlo.
A todos nos pasa que nos distraemos y, a veces, nos hunde el ajetreo de la vida y las obligaciones que tenemos que cumplir. Pero una vida agitada y llena de estrés les pasa factura a los integrantes más pequeños de la familia y a los aprendices más chicos, justo en una etapa crítica del desarrollo del cerebro.
Ahora que entramos en 2024 y pensamos en qué áreas de nuestra vida podemos mejorar o traer más alegría y satisfacción, vale la pena considerar que podemos estar más presentes, responder mejor y estar más en calma para los niños que nos rodean, con pasos concretos. Los niños son detectives emocionales: captan todo el tiempo las emociones de quienes tienen alrededor.

Hay maneras de estar más disponibles para los niños incluso en medio de nuestras propias dificultades, si damos estos pasos de forma habitual.
6 pasos para conocer mejor nuestras propias emociones:
- Darse cuenta: notar que hay una emoción presente a través de las señales del cuerpo.
- Reconocer: admitir que estás sintiendo una emoción.
- Identificar: reconocer, identificar y ponerle nombre a esa emoción.
- Aceptar: aceptar lo que sientes en el momento presente.
- Reflexionar: pensar qué te hizo sentir así y cómo reaccionaste.
- Anticipar: prever cuándo puede volver a aparecer esa emoción y elegir el mejor camino a seguir.
También hay muy buenas técnicas de manejo del estrés que puedes usar todos los días, como estas:
Técnicas de manejo del estrés
Regulación fisiológica

- Respiración profunda
- Yoga
- Estiramientos
- Tomarse un espacio
Escribir un diario para reflexionar

- Un relato personal de las experiencias del día a día, sin respuestas correctas ni incorrectas
- Impulsa el conocimiento de uno mismo
Atención plena

- Darte cuenta de tus emociones, de tu estado mental y de las sensaciones de tu cuerpo en el momento presente
- Va de la mano con aceptarse a uno mismo
Cuidarse y quererse a uno mismo

- Ponerte a ti como prioridad y recordar cuál es tu propósito
- “Soy inteligente y tengo buenas intenciones. Este es el trabajo que hago. Mi trabajo es importante. Mi trabajo es bueno”. – Cindy Dudenhoffer
Al construir de manera consciente nuestra propia inteligencia emocional —al conocer mejor nuestras emociones y poder manejarlas y regularlas mejor— con ejercicios como los 6 pasos de arriba y con técnicas de manejo del estrés, podemos volvernos mejores modelos para nuestros niños mientras los guiamos a través de sus propias emociones grandes. Cuando llegamos a ser versiones más calmadas y reguladas de nosotros mismos, podemos estar presentes como nuestros niños nos necesitan y como nosotros mismos nos necesitamos. Es la vieja regla de la máscara de oxígeno.
Ahora que entramos en el año nuevo, propongámonos darles a los niños que nos rodean la base más firme posible para prepararlos para el éxito de toda la vida, y generar entre todos encuentros más alegres.
De parte de todo el equipo de Housman Institute,
¡Feliz año nuevo!



