El Mes Nacional del Bienestar Emocional vuelve a estar entre nosotros, y no podría llegar en mejor momento. Este mes marca una época en la que podemos mirar hacia adentro, revisar nuestros niveles de estrés y hacer los cambios necesarios para mejorar entre todos nuestra salud mental y nuestro bienestar emocional. Con mis años de experiencia como psicóloga clínica y fundadora de la primera escuela laboratorio de Housman Institute, Beginnings Child Development Center, conozco de cerca los factores de estrés que enfrentan los líderes y los maestros de primera infancia, sobre todo en los meses de otoño, un punto medio entre el caótico comienzo del año escolar y la temporada de fiestas. El estrés puede afectar nuestra paciencia, nuestra disponibilidad emocional y nuestro desempeño laboral, y llevar al agotamiento y a dificultades de salud mental si no lo manejamos.
Cuando quienes lideran una escuela no pueden manejar las emociones que trae el estrés ni atender su propia salud mental y su bienestar emocional, la réplica se extiende por toda la comunidad escolar y afecta a maestros, niños y familias. Por eso es tan importante que los líderes adopten un enfoque de arriba hacia abajo para crear una cultura escolar que ponga como prioridad una mejor salud mental, el bienestar emocional y la inteligencia emocional.
Para celebrar el Mes Nacional del Bienestar Emocional, esta entrada desglosa 5 estrategias para que líderes como tú impulsen el bienestar emocional, la inteligencia emocional y la salud mental a nivel personal, en su equipo de liderazgo y entre sus maestros.
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1. Céntrate en desarrollar habilidades de inteligencia emocional
La emoción está en el centro de todas las relaciones, y cómo respondemos a los niños y entre nosotros importa. Todos tenemos huellas emocionales de nuestras propias experiencias tempranas que moldean cómo reaccionamos al estrés cuando somos adultos. Es común que nos bloqueemos, que nos alejemos o que sintamos ganas de explotar frente al estrés, pero ¿alguna de esas reacciones nos hace bien de verdad? No sorprende que la respuesta sea no. Acuérdate de la regla de la “máscara de oxígeno”: los líderes y los maestros necesitan atender primero sus propias necesidades emocionales y de salud mental, fortaleciendo su propia inteligencia emocional.
Entonces, ¿qué es la inteligencia emocional? A partir de mis años de investigación y de experiencia, desglosé lo que llamo las bases de la inteligencia emocional en cuatro cuadrantes:
- Reconocimiento e identificación emocional – Nuestra capacidad de reconocer, identificar y ponerles nombre a nuestras propias emociones y a las de los demás
- Comprensión emocional – Nuestra capacidad de entender las diferencias entre las emociones, de captarlas con precisión y de entender qué causa cada emoción y las conductas que se relacionan con ellas
- Expresión emocional – Nuestra capacidad de expresar las emociones de forma constructiva usando palabras en lugar de actos (como bloquearse, alejarse o explotar)
- Regulación emocional – Nuestra capacidad de manejar o sostener con eficacia las emociones intensas, tanto las negativas como las positivas
Muchas veces nos centramos solo en ayudar a los niños a desarrollar inteligencia emocional, pero ¿cómo vamos a esperar que los educadores enseñen bien esas habilidades tan importantes si nosotros mismos no las estamos fortaleciendo? Los líderes y los maestros tienen que fortalecer su propia inteligencia emocional para acompañarse entre ellos y, además, acompañar el desarrollo de esas mismas habilidades en los niños.
2. Construye conocimiento de ti mismo y de tus emociones a través de la reflexión
Conocerse a uno mismo y conocer las propias emociones es clave para mejorar nuestro bienestar emocional. Cuando nos damos cuenta de nuestras emociones, de qué las causa, de cómo nos afectan y de qué podemos hacer para manejarlas, quedamos en mejores condiciones de poner en marcha estrategias que nos sirvan de aquí en adelante.
Hay 6 niveles de conocimiento emocional:
- Darse cuenta – Saber que hay una emoción presente
- Reconocer – Admitir que estás sintiendo una emoción
- Identificar – Reconocer la emoción y ponerle nombre
- Aceptar – Aceptar la emoción en el momento presente, algo muy asociado a la atención plena y a aceptarse a uno mismo
- Reflexionar – Pensar sobre la emoción y sobre qué la causó. Reflexionar sobre uno mismo nos guía hacia el mejor plan de acción para el futuro
- Anticipar – Prever cuándo pueden volver a aparecer emociones parecidas y elegir el mejor camino a seguir la próxima vez

El hilo común que une cada uno de estos pasos es la reflexión sobre uno mismo. Procesar cada paso, tanto en pleno momento difícil como después, nos permite aprender de nuestras experiencias, de nuestras reacciones y de nuestros errores, y manejar bien las emociones que trae el estrés.
3. Impulsa la reflexión en tu comunidad escolar
Reflexionar sobre uno mismo y conocer las propias emociones nos ayuda a mantener el autocontrol, a poner en marcha estrategias eficaces, a tomar decisiones proactivas, a sostener relaciones positivas y a comunicarnos bien: todo eso es necesario para cultivar una escuela positiva y que acompaña. Dedica un tiempo a escribir tus reflexiones usando como guía los 4 cuadrantes de la inteligencia emocional.
Hazte las siguientes preguntas cuando reflexiones sobre una experiencia estresante, y anima a tu equipo a hacer lo mismo:
Reconocimiento e identificación emocional “¿Qué estaba sintiendo en pleno momento difícil? ¿Cambió lo que sentía? ¿Cómo me siento hoy con esa experiencia?” |
Comprensión emocional “¿Qué hizo que me sintiera así? ¿Cómo reaccioné? ¿Cómo afectó mi reacción a la situación, para bien y para mal?” |
Expresión emocional “¿Cómo expresé lo que sentía en ese momento? ¿Lo expresé de forma constructiva? ¿Cómo podría haberme expresado mejor?” |
Regulación emocional “¿Cómo manejé la situación? ¿Qué estrategias usé para manejar mis emociones? ¿Sirvieron esas estrategias? ¿Qué podría hacer para manejar mejor mis emociones de aquí en adelante?” |
Encontrar un momento para escribir tus reflexiones todos los días te permite notar los cambios en tus emociones, en tus conductas y en tus estrategias, además de seguir de cerca cómo crecen tu inteligencia emocional y tu conocimiento emocional.
¡Lee hasta el final para descargar, imprimir y repartir gratis nuestro Material de Reflexiones para Toda la Escuela entre tu equipo!
4. Incorpora la Práctica Reflexiva a tu sistema de apoyo escolar
Como líderes, pueden incorporar el conocimiento de uno mismo, el conocimiento emocional y la reflexión al sistema de apoyo de toda la escuela implementando la Práctica Reflexiva, nuestra adaptación de la Supervisión Reflexiva. La Práctica Reflexiva es un proceso colaborativo que puede darse entre integrantes del equipo de liderazgo, entre líderes y maestros, entre mentores y personas mentoreadas, e incluso entre co-maestros. Ayuda a mitigar el estrés porque da un espacio seguro para que cada persona reflexione sobre sus experiencias y sobre lo que siente a partir de ellas, piense de forma crítica, encuentre soluciones a los desafíos y cumpla sus metas profesionales.
Dentro de un sistema de Práctica Reflexiva, los líderes dedican tiempo a observar los salones de forma constante y a reunirse uno a uno con los maestros a los que acompañan. Durante las sesiones de Práctica Reflexiva, los líderes hacen preguntas abiertas para guiar a los maestros a explorar una experiencia difícil a través de 6 pasos:
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Incorporar la Práctica Reflexiva al acompañamiento que les das a los maestros y a los integrantes de tu equipo de liderazgo pone el acento, en toda la escuela, en la conexión, la colaboración, el bienestar emocional y el crecimiento profesional. Los sistemas de Práctica Reflexiva permiten que todos los integrantes de una comunidad escolar —empezando por los líderes, desde arriba— mejoren personal y profesionalmente.
5. Invierte en el desarrollo del liderazgo y en la formación profesional de los maestros
Invertir en el desarrollo del liderazgo y en la formación profesional de los maestros ayuda a reducir el estrés, a aumentar el compromiso y a mejorar el bienestar emocional. Busca opciones de formación profesional que incorporen la atención plena y la reflexión, y arma una lista para que tu equipo elija.
¡Suma a tu lista los programas de formación asincrónicos de Housman Institute Reflective Practice for School Leaders y Educators’ Emotional Well-Being !
Poner como prioridad el bienestar emocional y la salud mental no debería ser un foco solo este mes, sino todos los meses. Usar estas estrategias te puede ayudar a empezar tu camino de bienestar emocional junto con toda tu comunidad escolar, y nosotros te acompañamos en cada paso.



